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Messi se afronta a la angustia en la final de Copa

Por: SentiLecto

Foto: Wikipedia – Ernesto Valverde Oly 2 (cropped)

Leo Messi es uno de aquellos futbolistas a los que es fácil descifrar a partir de sus gestos. No ha habido más que reparar en su estampa durante el derrumbe de Anfield. Ha dejado hablar con sus compañeros. Ha dejado reclamar el balón. Ha dejado sueltos los brazos, sin que los hombros contestaran. La tristeza le ha consumido. Después de aquello se ha encerrado en su casa. En su mundo.

Cuando ha comparecido en una sala de prensa tras cuatro años, en la víspera de la final de Copa de esta noche frente al Valencia messi no tapó su angustia.Tampoco el dolor. Era imposible. Primero solicitó perdón. «Ha sido lamentable el partido que hemos hecho en Anfield. Nos dejamos pasar por encima». Después ha reclamado la persistencia de su entrenador, Ernesto Valverde, consciente, que «Me gustaría que siguiese, de que al técnico le asaltan las incertidumbres tras dos años de críticas feroces. Hizo un trabajo espectacular». Y terminó rechazandose a opinar sobre Antoine Griezmann. Ya le brindó un puesto en el equipo públicamente hace un año, y el francés le ha correspondido con un grotesco documental producido, adicionalmente, por Gerard Piqué.

“No me he puesto a repasar el partido, pero con lo que observé en ese momento y lo que recuerdo, ha sido muy similar a Roma. Ingresamos y rápidamente nos han marcado un gol, y eso hace trabajar la cabeza, piensas que no puede volver a pasar lo que sucedió. Reaccionamos bien, el primer tiempo no ha sido malo del todo, pero en el segundo no competimos. Sólo ha habido un equipo en la cancha y ese ha sido el error, más allá de los fallos o los despistes. Lo que no nos podemos perdonar es que no competimos. Nos jugábamos una final y nos dejamos pasar por encima”, añadió. Lo que no se plantea, en absoluto, es la opción de buscar nuevos desafíos lejos del Camp Nou.

Hace 24 días, antes de que se desmayase el primer acto, Leo Messi y Luis Suárez, justo habían quedado corridos de sus compañeros, el miércoles 01 de mayo. El mundo había dejado de existir para ellos. Ambos se agarraron las rodillas y habían clavado la mirada en el césped. Como si aquella fuese el único modo de recobrar un aire que ya no existía. La agonía empezaba a ser tremenda y defender el gol inaugural parecía poco menos que un logro. Pero los lobos no estaban fallecidos, sino cuidados. A un cuarto de hora del final, y gracias al empeño de Sergi Roberto, Suárez y Messi habían vuelto para hacer suya la noche. El de Uruguay había rematado al larguero casi con la rodilla. Y Messi, que llevaba una hora sin correr, había acudido al rebote con el ansia de quien se jugaba la vida. había vociferado de rabia el rosarino antes de que el Camp Nou alcanzase el nirvana con un lanzamiento de falta que quedaría por siempre en la retina de todo aquel que presenciase un partido imposible de olvidar. [Relato y estadísticas]

Ernesto Valverde Tejedor, conocido como Txingurri, es un exfutbolista y entrenador español.

Tenía que ser esta Copa un premio más para el Barcelona. Una muesca de la que presumir por aquello de encadenar cinco consecutivas, algo que no ha conseguido club alguno en la historia de los cinco grandes campeonatos europeos. Pero la catástrofe de Liverpool lo modificó todo. O lo ha desnudado todo. Del amodorramiento propio de la costumbre triunfalista, de la insistencia en pronunciar palabras a menudo inflamables -«triplete»- el club azulgrana pasó a un raro estado de excepción. Conviene cuidarse y agitar éxitos, tanto los presentes como los pasados. Desde el palco presidencial hasta el propio vestuario. Y poco parece importar que el Barça conquistase otra vez la Liga, aventajando esta vez al Real Madrid en 19 puntos. Tal ha ido la decepción ante la catástrofe europea que, la noche en la que los azulgrana han zanjado el título liguero frente al Getafe, los futbolistas, a media vuelta de honor, han reparado en que la mitad de la hinchada se había ido ya a casa.

Hoy esa opción no surge sobre la mesa, si bien después de Roma la cúpula del club se ha cuestionado acerca de la posibilidad de un relevo en el banquillo. Las incertidumbres anidan en el interior del propio entrenador, al que la falta de confianza que ha sentido el pasado año ha producido un profundo desengaño. Valverde no es un hombre que se aferre a los puestos, al opuesto. Se lo destituye hasta el momento, sólo en un club, el Villarreal. En el resto, su intuición le hizo ir por delante del inexorable destino de su gremio. Renovado y ratificado, su marcha llevaría al Barcelona a una situación de emergencia, y no hay más que ver al poderoso vecino para saber lo riesgosas que resultan. Inclusive en el caso de un fracaso en contra del Valencia, en el Villamarín, es más posible que Bartomeu purgase su estructura deportiva, al frente de la cual está Pep Segura, antes que destituir al técnico.

La noche sevillana en el Benito Villamarín, a pesar de ese calor que amenaza con hacer arder el césped, tenía que invitar a una cita festiva. Sin rastro de dramatismo. Porque el Valencia, aunque pueda quebrar un mal fario que dura 11 años -no gana un título desde que Koeman se fuera de mala gana con la última Copa bajo el brazo- ya ha logrado su gran objetivo. No era otro que clasificarse para la Liga de Campeones. El Barcelona, en cambio, no cumplió con su parte. Si la final de hoy no termina en triunfo, el trauma de Europa amenaza con causar un terremoto en todas las estructuras de la entidad.

La situación, pese a que recuerda a la de hace un año después de la caída en Roma, es ahora mucho más peliaguda. Entonces era el máximo mandatario del Barcelona, Josep Maria Bartomeu, quien más convencido estaba del despido de Valverde. Que el Barcelona brindara su mejor partido en los dos últimos años exactamente en la final de Copa frente al Sevilla en el Metropolitano ha contenido la rabia presidencial. Esta vez, y tras digerir con extremo impedimento la eliminación en contra del Liverpool, Bartomeu ha elegido por el sendero opuesto. Esta misma semana prometió hasta dos veces que Valverde seguirá siendo su entrenador. Tal vez porque sospecha que es el propio técnico quien más incertidumbres tiene, por mucho que renovase su contrato hace poco más de tres meses. Hace 1 día, Valverde impidió hacer referencia alguna a su persistencia en el banquillo, ayer. Quién lo iba a mencionar, es el propio entrenador extremeño quien acordará su futuro.

Por otra parte, el foco de la Copa se posa sobre Valverde, después de una eliminación sangrante en la Champions. No se trata de una situación nueva, puesto que copia lo sucedido la temporada pasada, en la que la aplastante forma de imponerse al Sevilla, en el Metropolitano, ha tenido un efecto redentor para el Barcelona y su entrenador tras la caída en Roma. Hay, en cambio, diferencias, para bien y para mal. Entre las negativas, el suceso de que el equipo haya vuelto a topar en la misma roca, cuestión que transforma la sorpresa en tendencia. De entre las positivas, una es que el Madrid no está en la final, lo que atempera un estado de parecer muy sensible a la teoría de las tazas comunicantes. La más relevante, no obstante, es que la «voz» está con el entrenador. La voz de Messi, la única que realmente inquieta.

Bartomeu Rosselló-Pòrcel ha sido un poeta y traductor español en lengua de Cataluña.

También sospechan sus futbolistas, que no dudaron en los últimos tiempos en defender a un técnico con el que se sienten en paz. De allí que Messi se acordara a pisar una sala de prensa para exponerse a las preguntas de los periodistas. Convenía cuidar aún más al técnico, y darle a comprender que el camerino no quiere cambio alguno.

De allí que los directivos hayan ampliado en los últimos tiempos su lista de sospechosos en caso de tener que hacer frente a la tormenta.

Nada de eso ocupa a Marcelino, que acordó enfrentar la primera final de su vida encerrando al Valencia en un hotel de Jerez. A100 kilómetros del Benito Villamarín. Ahí va a tratar Messi de ahuyentar sus diablos.

Fuente: El Mundo

Sentiment score: SLIGHTLY NEGATIVE

Countries: United Kingdom, Spain

Cities: Liverpool, Getafe

La historia de esta noticia a partir de noticias previas:
>Messi se afronta a la angustia en la final de Copa
>>>>>Messi defiende a Valverde – May 24, 2019 (El Mundo)
>>>>>Messi zanja el debate sobre Valverde: “Me gustaría que siguiera” – May 24, 2019 (El Mundo)
>>>>>>>>>Mourinho, sobre Klopp: “Perder tres finales de Champions sería muy duro” – May 24, 2019 (El Mundo)

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