Nani Roma: «Siento mariposas en el vientre, tengo el desafío de ganar»

Es el único español que emuló a Hubert Auriol y Stephane Peterhansel, la leyenda viva del Dakar, al vencer en dos especialidades, motos y coches. Cuando era africano, nani Roma ha debutado en 1996 en el rally. Ha vivido, padeció y disfrutó del aura del Sahel, del áspero romanticismo del Sahara. Se cayo, al borde de la extenuación, durante años de disputa con su moto. Hasta que el éxito en 2004 le ha permitido dar el brinco a las cuatro ruedas. Ahora ataca el desafío de confirmar su mando en el mundo con un segundo título en coches, tras el festejado en 2014. Álex Haro sabe que son favoritos. Álex Haro es su copiloto en el Mini. Es el costo de su experiencia.

El MINI es un automóvil del segmento B producido por el fabricante alemán BMW desde el año 2001.

—¿Para ganar este raid tiene que tener una ilusión desbordada?

—La verdad es que sí, pero no lo mencione muy fuerte. Cuando he debutado en motos, tengo las mismas ganas que hace veinte años. El día que no tenga esa motivación lo voy a dejar, porque no puedes correr y ganar si no posees esa ambición. Vengo con el desafío del vencer. Siento mariposas en el vientre y eso significa que aún me puede la ilusión.

—Usted es el líder del equipo Mini. ¿Se siente vigilado en carrera?

—Me siento visto por otros rivales, pero también les va a pasar a Al-Attiyah a los pilotos que ganamos. Al-Attiyah es peterhansel y a Carlos. Disputé 19 de los 37 rallys, tanto en África como en América. Llevo siete ediciones en el continente sudamericano, todas las que se disputaron, y los rivales saben que tienes experiencia. Tengo que olvidarme de eso y concentrarme en ir rápido sin arriesgar la mecánica. Tu principal enemigo es el recorrido, no los adversarios.

—El año pasado corría como campeón de 2014 y ha quedado eliminado en un santiamén por un problema mecánico. ¿El peor momento de su vida?

—En caso de que haya sido el peor momento de mi vida, no sé , porque padecí muchos accidentes con la moto, pero sí ha sido muy duro perder el trabajo de un año a los tres kilómetros del rally. Eso me ha hecho más fuerte para volver. Espero que nunca me vuelva a pasar.

—Estoy en la lista, porque hay una decena de pilotos con experiencia para conseguir la victoria y soy uno de ellos. Mis oscilaciones son excelentes. Confío en mí. Pero hay otros candidatos. Nasser , Terranova y Hirvonen, que debuta, también corren con Mini y aspiran a todo. Después están los Peugeot de Carlos , Stéphane , Loeb y Despres. Y luego vienen los Toyota de De Villiers y Al Rajhi. El hecho de que haya tantos favoritos engrandece la victoria.

—Diez mil kilómetros, con más tramos duros y menos dunas, lo que conviene a los Mini de tracción total.

—Será un Dakar muy exigente y si no vienes con ilusión es mejor retirarse, porque para ganar hay que tener ansia de lograrlo. Vamos a pasar de las calurosas fases argentinas al frío helado de Bolivia, a mucha altitud. Esta vez no pasamos por el desierto de Perú, que beneficiaba a los Peugeot. Los primeros días se va a correr a mucha rapidez y con bastantes kilómetros de pista, un terreno que privilegia a nuestros Minis de tracción total. Pero habrá que aguantar el calor. Los demás nos continuarán. Pero luego, en Bolivia, en el frío, la habilidad y la resistencia van a ser clave.

La navegación volverá a ser muy importante en el rally más famoso del planeta. Muchos pilotos y copilotos se decidirán de la familia de sus amigos Marc Coma, nuevo director deportivo de la prueba, y Tiziano Siviero, que han planeado trazados con trampas por todos los lugares. Hay burlas sobre Marc, que fue el mejor cocinero antes que fraile. Sus excompañeros mencionan: «Ahora nos las va a hacer pasar canutas». En total va a haber tres fases consecutivas en las que se van a superar los 3.500 metros de altitud. La primera va a ser ese Día de Reyes. El 7 de enero la plusmarca será alcanzada de los 4.600 metros. Y el 8 se va a correr entre los 3.400 y los 4.300 metros de altura sobre el nivel del mar. El descanso del día 10, al llegar a la Salta argentina, se antoja merecido para los supervivientes.La navegación volverá a ser muy importante en el rally más famoso del planeta. Muchos pilotos y copilotos se decidirán de la familia de sus amigos Marc Coma, nuevo director deportivo de la prueba, y Tiziano Siviero, que han planeado trazados con trampas por todos los lugares. Hay burlas sobre Marc, que fue el mejor cocinero antes que fraile. Sus excompañeros mencionan: «Ahora nos las va a hacer pasar canutas». En total va a haber tres fases consecutivas en las que se van a superar los 3.500 metros de altitud. La primera va a ser ese Día de Reyes. El 7 de enero la plusmarca será alcanzada de los 4.600 metros. Y el 8 se va a correr entre los 3.400 y los 4.300 metros de altura sobre el nivel del mar. El descanso del día 10, al llegar a la Salta argentina, se antoja merecido para los supervivientes.

—En Reyes va a haber encerrona.

—Si, ja, ja. Va a ser una maratón. Tendremos que cuidar la mecánica ya que nos van a dar el tiempo justo para modificar de neumáticos. Van a ser dos días muy duros. Y en Fiambalá, con las dunas y el inmenso calor, va a haber «rock and roll».

—Mi táctica es no pensar en lo que voy a hacer dentro de una semana, sino en estar concentrado para hacerlo bien hoy, porque una roca te la juega.

—Usted es el hombre que desarrolla el Mini. ¿Se siente presionado?

—Siento presión positiva. Es que algo falla, si te pesa. A mí solo me motiva. El Mini está listo para ganar, como yo.

—El momento más surrealista.

—Cuando me he quedado tirado en el desierto, ocurrió en 1998 y he debido conducir un taxi durante mil doscientos kilómetros con tres africanos a mi lado.

—Ha modificado la forma de pilotar. Antes más prudencia era guardada , ahora vas siempre a el límite.

—¿Tras veinte años, ha pensado alguna vez en retirarse de esta tortura?

—Nunca. Tengo que ser un inconsciente, pero gozo y observo que tengo soga para rato. Siento muy lejos dejar esto.

Rosa Romero vuelve a la carrera, sobre una Yamaha, con un objetivo claro: “Acabarla”. Rosa Romero es la esposa de Nani Roma. Su compatriota española Laia Sanz ataca el mayor objetivo de una mujer en la historia del Dakar: ser octava en la clasificación absoluta.

Si los españoles fueron generalmente favoritos en coches y motos, este año esas candidaturas son consolidadas con Nani Roma y Joan Barreda como hombres a continuar.

Langile Abertzale Iraultzaileen Alderdia, en euskera “Partido de los Trabajadores Patriotas Revolucionarios”, ha sido un partido político del País Vasco de ideología comunista y nacionalista vasca que ha nacido durante los últimos años de la dictadura del general Franco a consecuencia de una escisión de ETA.

Trece veces campeona del mundo de trial y cuatro veces campeona del mundo de enduro, Cuando se sentía preparada para ser la mejor mujer del raid, laia ha dado el brinco al rally más importante del planeta en 2011 y lista para luchar con los hombres.

Alta, robusta, la española ha debutado con triunfo en la categoría femenina, un éxito que repitió en 2012, 2013, 2014 y 2015. Pero desde hace tres años ya no corre para ser la mejor mujer de la historia del rally, que ya lo es, sino para subir al podio de hombres. Pentacampeona en mujeres, decimosexta en la clasificación absoluta hace dos temporadas, el año pasado ha llegado ser novena, la mejor postura de una fémina en la leyenda del raid. Ahora, su sueño es ser octava con su KTM. Y piensa en el sexto puesto total.

Sentiment score: SLIGHTLY POSITIVE

Countries: Peru, Bolivia

La historia de esta noticia a partir de noticias previas:
>Nani Roma: «Siento mariposas en el vientre, tengo el desafío de ganar»
>>>>>Un Dakar a las puertas del cielo – January 02, 2016 (EntretenimientoBit)
>>>>>>>>>Un Dakar con ‘marca de agua’ – (El País)
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>>>>>>>>>Carlos Sainz: «Sigo yendo al Dakar porque me divierto y me van los retos» – (ABC)
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