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El diplomático que observó bajar y observará subir la bandera de EE.UU. en Cuba

El exdiplomático de 82 años en una entrevista con Efe mencionó: “Va a ser un momento muy emotivo”.

Smith llevaba menos de tres años trabajando en la embajada de Estados Unidos en La Habana cuando ambos países quebraron sus relaciones en 1961, y más tarde ha sido jefe de la Sección de Intereses estadounidense en Cuba, académico y, ante todo, defensor de la necesidad de diálogo entre los enemigos de la Guerra Fría.

“El acto del 14 de agosto no significa el final de las diferencias que separan a los dos gobiernos, pero sí refleja la realidad de que la Guerra Fría ha acabado hace mucho y de que el diálogo es mejor que el distanciamiento”, mencionó a Efe el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner.

Este viernes, Smith va a asistir a la ceremonia de izado de la bandera estadounidense ante la embajada de su país en La Habana durante la visita de John Kerry, la primera a Cuba de un secretario de Estado de EE.UU. en 70 años.

Smith, y aún visita la isla “entre dos y tres veces al año”. ha afirmado: “Va a ser casi como volver a casa”.

“Cuando iba en autobús al lado del resto del personal de la embajada hacia el ferry que nos llevaría a Estados Unidos, recuerdo. Hablábamos y todos nosotros pensábamos que tardaríamos quizá cuatro o cinco años en volver, no más que eso. ¡Y tardamos 54 años! Es inconcebible”, ha asegurado.

Smith fue uno de los pocos diplomáticos estadounidenses que logró tener una buena relación con el expresidente cubano Fidel Castro y su hermano Raúl, porque “siempre” dejó “claro que creía en el diálogo”.

En 1982, Smith ha abandonado el servicio exterior de Estados Unidos después de tres años como jefe de la Sección de Intereses que ahora es la embajada estadounidense en La Habana, porque el republicano Ronald Reagan había llegado al poder en Washington y “no quería ninguna mejoría de relaciones con Cuba”.

Antes de despedirse de la isla, el papa Francisco bendecirá a Santiago de Cuba y después viajará a Estados Unidos, donde ya tiene una entrevista programada con el presidente Barack Obama para el 23 de septiembre, y recorrerá las ciudades de Nueva York, Filadelfia y la capital, Washington.

Fidel Alejandro Castro Ruz, más conocido como Fidel Castro, es un militar, revolucionario, estadista y político cubano.

“Fidel Castro me ha organizado un almuerzo de despedida. Y le mencioné claramente que no estaba de acuerdo con la política que estábamos continuando y, por eso, no continuaba en el servicio exterior”, ha recordado.

El exdiplomático, que también ha sido profesor de la Universidad Johns Hopkins agregó: “Todos esos años, desde 1982 hasta 2014, me consagré a impulsar la idea del diálogo, he llevado delegaciones a Cuba, he escrito artículos e he invitado a cubanos a Estados Unidos”.

En la víspera del histórico anuncio de los presidentes de EE.UU., Barack Obama, y Cuba, Raúl Castro, en diciembre pasado, Smith ha asistido en La Habana a un acto de homenaje a su carrera y ha defendido una vez más la necesidad de restablecer las relaciones diplomáticas.

Francisco va a visitar Cuba en el 80 aniversario de relaciones diplomáticas ininterrumpidas de la isla con el Vaticano, y además va a ser el tercer pontífice que va a viajar a la isla en los últimos 17 años, después de que lo hiciesen Juan Pablo II, en enero de 1998, y Benedicto XVI, en marzo de 2012.

“La mañana siguiente, Obama y Castro han anunciado que iban a dar algunos de los pasos que yo había dicho, y varias personas mencionaron: vaya, Wayne tiene que tener mucha influencia. Por supuesto, yo no tenía ni idea del anuncio”, ha recordado entre risas.

Smith observó por última vez a Fidel Castro en 1982, y lo recuerda como un hombre “brillante” con quien tiene “diferencias importantes”, pero que siempre se ha mostrado dispuesto a hablar sobre ellas con él y mantener conversaciones “útiles”.

De Raúl Castro recuerda, sobre todo, la pregunta que le hizo cuando dejó La Habana en 1982, y que tanto le frustró no poder responder: “Wayne, dime, ¿por qué es tan difícil que tengamos un diálogo?”.

A finales de los años 70, Smith ha liderado desde el Departamento de Estado las gestiones para establecer partes de intereses en las respectivas capitales y está seguro de que el expresidente Jimmy Carter quería reanudar las relaciones con Cuba, pero algunos “miembros de su equipo se negaban”.

“A principios de los años 60, México era el único país del continente que tenía relaciones con Cuba. En 2014, nosotros éramos los únicos que no las teníamos. Estábamos completa y embarazosamente aislados”, ha subrayado.

La visita de Kerry a La Habana va a ser un paso “tremendamente importante” en la normalización de relaciones, según Smith, pero quedan por delante asuntos “muy difíciles” de resolver, como el embargo, la situación de la base naval de Guantánamo o los reclamos económicos de ambas partes.

“Apenas estamos comenzando a trabajar. Pero al menos podemos hablar por final”, ha indicado.

Smith no va a ser el único testigo de la ruptura de relaciones que podrá cerrar el círculo este viernes: los tres marines que han arriado la bandera estadounidense en 1961 van a viajar también hasta allí para presenciar el momento en que vuelve a ondear en La Habana.