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ERC solicita suprimir del callejero a los Borbones

La familia Borbón está siendo protagonista destacada en los primeros meses de actividad política del Ayuntamiento de Barcelona aparecido de las últimas elecciones municipales. El equipo de la alcaldesa Ada Colau decidió a finales de julio retirar el busto de Juan Carlos I que presidía la sala de plenos del Consistorio, para luchar contra la «sobrerrepresentación simbólica de la Monarquía». Ayer, Esquerra Republicana ha anunciado su intención de impulsar una iniciativa para suprimir los nombres de los Borbones de las calles de la ciudad.

Animado por la repercusión mediática de la retirada del busto del anterior Rey de España, el grupo municipal de ERC presentó ayer una proposición al Ayuntamiento, gobernado por Barcelona en Comú -una coalición de Podemos e ICV-, para que se elimine cualquier alusión a la dinastía borbónica del nomenclátor.

Alegaron que la dinastía borbónica no ha destacado por la defensa de las libertades ni de la democracia, que sus tropas protagonizaron la conquista de 1714, y critican “los comportamientos vergonzantes de muchos de los miembros de la familia de los Borbones” y los privilegios sanguíneos de la estirpe, en sus palabras.ERC argumenta que la dinastía borbónica no destacó por la defensa de las libertades ni de la democracia, que sus tropas han protagonizado la conquista de 1714, y critican “los comportamientos vergonzantes de muchos de los miembros de la familia de los Borbones” y los privilegios sanguíneos de la estirpe, en sus palabras.

La propuesta va a generar sin incertidumbre controversia, y otros partidos del Ayuntamiento ya se han pronunciado ayer sobre la conveniencia o no de aplicarla. La ha retirado después, cuando hace unos días el busto de el Rey Juan Carlos de la sala fue retirado el busto de el Rey Juan Carlos de la sala de plenos, Alberto Fernández Díaz ha colocado una foto del actual Rey, Felipe VI, en el sitio que ocupaba la escultura, aunque un ujier. Alberto Fernández Díaz es el líder del PP municipal.

La lista de las calles a las que ERC propone modificar el nombre es larga, e incluye algunas de las arterias más emblemáticas de Barcelona. Está formada por el paseo Juan de Borbón, la plaza María Cristina, la avenida María Cristina, la calle Princesa, la calle Ferran, el pasaje de Isabel, la avenida Borbón, la calle Reina Amalia, el paseo Isabel II, la plaza Juan Carlos I, la calle Alfonso XII, la avenida Príncipe de Asturias, la calle Reina Cristina, la Gran Vía de Carlos III y el muelle Príncipe de Asturias.

Barcelona es una ciudad y municipio de España, capital de la provincia homónima y de la comunidad autónoma de Cataluña.

También solicita modificar el nombre al Palacio Real de Pedralbes y a los de Alfonso XIII y Victoria Eugenia Real, así como al salón de la Reina Regente del Ayuntamiento de Barcelona.

La Comisión de Derechos Sociales, Cultura y Deportes del Ayuntamiento de Barcelona, presidida por ERC, instó a modificar los nombres de vías de la ciudad para conseguir “una Barcelona libre de terminología borbónica”, anunció el partido este lunes.

Pero el afán renovador de ERC no se queda en los Borbones: también solicita el cambio de nombre de vías consagradas a personas que, según el partido, «no tienen relación con la ciudad de Barcelona y con un pasado incierto». Es el caso de la del Aviador Ramón Franco -el hermano del dictador, que curiosamente fue diputado de ERC tras las elecciones de 1931-, de la de Secretari Coloma -un impulsor de la Inquisición en el siglo XV-, de la avenida del Marquès de Comillas -a quien se atribuyen vínculos con el comercio de esclavos-, la calle Ramiro de Maeztu, las plazas de la Concòrdia y de Antonio López, y las de Conde de Salvatierra, Capitán Arenas y Teniente Coronel Valenzuela.

Ciutadans y el PP se han opuesto a la propuesta. La líder de C’s en el Ayuntamiento, Carina Mejías, ha considerado la iniciativa una «frivolidad», y ha sostenido que demuestra que los republicanos «no tiene proyecto para la ciudad ni les interesan Barcelona o los barceloneses». Según ella, el cambio en el nomenclátor no es una prioridad ni dará trabajo.

El líder municipal del PP habló de «revanchismo», y también lamentó «el revisionismo de la aplicación de lo que ellos llaman la memoria histórica, que es la amnesia selectiva para recordar sólo aquellas partes de la historia que más convienen a la izquierda más extrema y al independentismo».

La CUP, en cambio, propuso ir mucho más allá que ERC. Solicitó que el pleno apruebe adherirse a la AMI, retirar banderas españolas de todo inmueble oficial del Ayuntamiento, «replantear» la estancia en la ciudad de responsables de la administración estatal y de inmuebles de estamentos del Estado, reformular los espacios militares del Ejército en Barcelona, y respaldar las movilizaciones de la Diada y las determinaciones del Parlament sobre la independencia.