Santos es reunido con Maduro” sin grandes expectativas”

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Los presidentes de Colombia y Venezuela, Juan Manuel Santos y Nicolás Maduro, se van a reunir este lunes en Quito, bajo la mediación de los mandatarios Rafael Correa y Tabaré Vázquez , para abordar la crisis fronteriza desatada por Maduro el pasado 19 de agosto. A pesar del interés que generó el encuentro, el presidente colombiano lanzó un mensaje poco esperanzador antes de partir a Quito: “Viajamos a Ecuador con las mejores intenciones, pero sin grandes expectativas”.

La crisis fronteriza empezó el pasado 19 de agosto con el cierre del principal paso fronterizo, entre la ciudad colombiana de Cúcuta y las venezolanas de San Antonio y Ureña, ordenado por Maduro, que ha defendido su determinación con el argumento de que estaba combatiendo el contrabando y a presuntos paramilitares, entre otros.Ambos presidentes van a llegar a Ecuador este lunes para charlar sobre la crisis fronteriza que luego de que se ha deportado a ellos miles de colombianos desde Venezuela, se vive desde hace un mes cuando ese país ha alegado que existen paramilitares colombianos en la frontera y Maduro ordenase el cierre de dos puntos fronterizos con Colombia.

Colombia, oficialmente República de Colombia, es una república unitaria de América ubicada en la zona noroccidental de América del Sur.

Venezuela, oficialmente denominada República Bolivariana de Venezuela, es un país de América ubicado en la parte septentrional de América del Sur, constituido por una parte continental y por un gran número de islas pequeñas e islotes en el mar Caribe, cuya capital y mayor aglomeración urbana es la ciudad de Caracas.

El encuentro está previsto que se festeje a partir de las dos de la tarde y, según anunció la Cancillería de Ecuador, los resultados de la reunión serán conocidos a las seis de la tarde. Será la primera reunión que mantengan ambos jefes de Estado desde que el presidente venezolano decidiese cerrar parte de la frontera el pasado 19 de agosto tras un incidente en el que resultaron heridos varios funcionarios, según el Gobierno de Caracas, por parte de paramilitares y contrabandistas colombianos.

Lo que en un comienzo se ha interpretado como una medida cautelar. Maduro, además, ha decretado el estado de excepción en varios municipios venezolanos y la deportación de ciudadanos colombianos ha sido iniciada que vivían en el país vecino. Desde entonces, cerca de 20.000 personas, según , datos de la ONU son observados afectadas: unas 1.500 porque han sido expulsadas de Venezuela y el resto porque han acordado abandonar por su cuenta el país en el que residían por terror a represalias.

Con el paso de los días, el presidente venezolano cerró de a poco otros tramos fronterizos con Colombia, al tiempo que decretaba el estado de excepción en más municipios. En total, la situación de emergencia rige en 23 localidades de tres Estados diferentes . Maduro solo dejó libre la región fronteriza a través del Amazonas. En los municipios donde se decretó el estado de excepción está prohibido el derecho a manifestación, un factor clave en pos de las cruciales elecciones legislativas del próximo 6 de diciembre, en el que los venezolanos van a conformar la nueva Asamblea Nacional. 8 de las 23 localidades afectadas están gobernadas por opositores al Gobierno de Maduro.

Desde el primer momento, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ha letrado por una solución diplomática y negociada a la crisis originada por Maduro, aunque los resultados fueron en vano. La postura de Maduro fue más hostil que la de su homólogo colombiano. Estos acompañaron del endurecimiento de medidas en la frontera, pese a que también hizo continuos llamamientos a una reunión con Santos.

Hasta la fecha, los cauces diplomáticos no surtieron efectos. Las cancilleres de ambos países, la colombiana María Ángela Holguín y la venezolana Delcy Rodríguez se reunieron en dos oportunidades sin lograr resultados concretos. Un día después del primer encuentro, festejado en Cartagena de Indias tras una semana de crisis, Santos ha llamado a consultas al embajador en Caracas y Maduro ha hecho lo propio con el de Bogotá. El segundo encuentro entre ambas, el pasado 13 en Quito, tampoco contribuyó medidas concretas, más allá de las buenas intenciones por tratar de lograr una solución. En realidad, un día después Colombia ha denunciado que dos aeronaves venezolanas habían violado su espacio aéreo. Todos estos ingredientes provocaron que en la Casa de Nariño impere la cautela ante la reunión de Quito.

La mediación de Ecuador y Uruguay, países que ostentan las presidencias temporales de Celac y Unasur, fue clave para la celebración del encuentro de hoy, toda vez que los organismos multilaterales de la zona no fueron capaces de alcanzar en bloque un consenso sobre la crisis fronteriza. En la Organización de Estados Americanos Colombia no ha conseguido siquiera que una reunión de cancilleres fuera festejada para abordar la situación. Esta derrota diplomática propició que el Gobierno de Santos rechazase un encuentro de Unasur, en vistas de que podía sufrir otro fracaso. La reunión entre ambos dirigentes parece un primer paso para destrabar el conflicto fronterizo.

Así lo ha expresado el mandatario en un mensaje de Twitter, y en otro ha reiterado sus “agradecimientos a Ecuador y Uruguay por sus buenos oficios” para la cita del lunes con Maduro.

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