Rimsky-Kórsakov, cómplice del mito del Salieri criminal

Por: SentiLecto

En Salieri, que se lo ha contado, ya anciano y demente a un cura que ha ido confesarle porque había tratado de suicidarse, martirizado por el crimen, intoxicó a Mozart porque envidSalieri, que se lo ha contado, ya anciano y demente a un cura que ha ido confesarle porque había tratado de suicidarse, martirizado por el crimen, intoxicó a Mozart porque envidiaba su habilidad innata. Salieri, que se lo ha contado, ya anciano y demente es el imaginario colectivo. Salieri, que se lo ha contado, ya anciano y demente es el imaginario colectivo. Poco importa que la musicología desmienta la tesis de la enemistad o que un descubrimiento el año pasado confirmase que inclusive han compuesto juntos una misma obra. El film de Milos Forman, de 1984, y en menor medida la obra teatral de Peter Shaffer estrenada cinco años previamente, perpetuaron la leyenda para el gran público. Hace 185 años, pero el origen de la idea del homicidio ha llegado de mano de Aleksandr Pushkin, papá de la literatura rusa moderno y marca nacional, con su obra teatral Mozart y Salieri, más un estudio de la envidia que una narración histórica. Ha sido este texto en el que se ha basado Nikolái Rimsky-Kórsakov para componer un libreto de ópera homónimo que se representa desde este sábado hasta el próximo 29 de abril en la Fundación Juan March de Madrid, en una coproducción con el Teatro de la Zarzuela en el marco de la séptima edición del Teatro Musical de Cámara, una iniciativa que programa obras que, por sus atributos, no suelen tener cabida en los teatros de ópera convencionales.

Es esta una obra basada en el poder de la envidia, los celos que en cierto modo aumentó a obra de arte Shakespeare en las páginas de su Otello. La envidia es un motor que saca lo peor de Salieri en esta obra y lo lleva hasta el homicidio, cuando lanza en el vaso del genio de Salzburgo un veneno mortal. Mientras interpreta para Salieri su prodigioso Réquiem, mozart fallece , mientras este llora de emoción y padece los remordimientos. ¿Puede un genio ser un asesino? ¿Puede un verdadero genio asesinar?

La ópera, estrenada en privado en 1897 en la versión original a piano con Serguéi Rajmáninov como intérprete y en público un año después en el Teatro Solodnikov de Moscú, empieza la noche en que Salieri acuerda intoxicar a Mozart. El homicidio no es representado de forma manifiesta, solo el reconocimiento de la culpa por parte del compositor italiano. Este viernes Rita Cosentino en la rueda de prensa de presentación en el Teatro de la Zarzuela ha asegurado: “Que la muerte no sea vista me permite abrir la puerta a la incertidumbre sobre qué ha pasado aquella noche de 1791 en Viena”. Rita Cosentino es la directora escénica.

¿Cómo lidiar con la losa de interpretar a dos personajes tan marcados ya en nuestra mente como el genio infantil con risa ridícula que personificó Tom Hulce en la gran pantalla y el manipulador segundón por el que ha recibido el Óscar F. Murray Abraham? “Mozart era una persona muy sensible y familiar. Traté llevarlo a ese terreno y no al extremo de Amadeus”, señala su intérprete, el tenor Pablo García López.

Rita Cosentino centra en la envidia toda la fuerza para levantar este Mozart y Salieri, en el que todo es mínimo y a la par grandioso. La directora se basa en una pequeña observación de un diario que menciona que Salieri pitó desde el público el estreno del Don Giovanni de Mozart, largándose luego con rapidez del salón. Aquel momento supuestamente real de envidia y desdén basta para construir un monumento a lo peor del ser humano, los celos ante una habilidad casi divino, con el que no se puede competir. Aquí hay música, pero también filosofía respecto del arte y a la creación. Mientras el tenor Pablo García-López va a hacer lo propio con Mozart, en esta oportunidad, el bajo Ivo Stánchez va a interpretar a Salieri.

Rimsky-Kórsakov ha recurrido a un tipo de recitativo derivado de la rítmica y acentuación propias del ruso. Contestaba así a quienes le acusaban de haberse apartado de los ideales nacionalistas. Para dotar la pieza de mayor realismo ha incluido citas de Mozart en Don Giovanni, Los casamientos de Fígaro y el Réquiem y ha contrapuesto el estilo del compositor de Salzburgo al más sombrío de Salieri. En su autobiografía sobre cómo ha sido el procedimiento de creación. ha escrito: “Estaba contento con el resultado: era algo nuevo para mí”.

Fuente: El País

Sentiment score: SLIGHTLY NEGATIVE

Countries: Russian Federation, Colombia

Cities: Moscow, Fundacion

La historia de esta noticia a partir de noticias previas:
>Rimsky-Kórsakov, cómplice del mito del Salieri criminal
>>>>>El mito y la envidia – April 16, 2017 (El País)

Entidades mas mencionadas en la noticia:

Id Entity Positive Negative Named-Entity Total occurrences Occurrences (appearances)
1 Salieri 80 155 ORGANIZATION 14 Salieri ya anciano y demente (apposition: el imaginario colectivo): 2, Salieri: 6, (tacit) él/ella (referent: Salieri): 4, (tacit) él/ella (referent: Salieri ya anciano y demente): 2
2 Mozart 30 55 ORGANIZATION 8 (tacit) él/ella (referent: Mozart): 4, Mozart: 4
3 obra 0 0 NONE 5 obra: 1, una misma obra: 1, su obra teatral: 1, esta obra: 1, una obra basada: 1
4 Rimsky-Kórsakov 0 0 PERSON 4 (tacit) él/ella (referent: Rimsky-Kórsakov): 3, Rimsky-Kórsakov: 1
5 envidia 0 60 NONE 3 La envidia: 1, la envidia: 1, envidia: 1
6 genio 300 0 NONE 3 un verdadero genio: 1, el genio infantil: 1, un genio: 1
7 Rita Cosentino 0 0 PERSON 3 Rita_Cosentino (apposition: la directora escénica): 1, Rita_Cosentino: 2
8 público 0 0 NONE 3 el público: 1, público: 1, el gran público: 1
9 yo 0 0 NONE 3 me: 1, mí: 1, (tacit) yo: 1
10 cura 0 200 NONE 2 cura: 2