Tsipras acepta que ha admitido un pacto en el que “no cree” pero promete aplicarlo

Aunque se ha comprometido a ponerlo en práctica y a asumir las “responsabilidades” que ello conlleve, el primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, reconoció que se observó obligado a admitir un pacto con los acreedores en el que “no cree”.

Grecia se ha asegurado la reestructuración de la deuda y financiación a_medio_plazo en un paquete de crecimiento por valor de 35.000_millones de euros en un acuerdo con sus acreedores que permitirá a el país permanecer en el euro ha indicado el primer_ministro griego Alexis_TsiprasTsipras ha reivindicado su actitud negociadora: ¿Ustedes creen que se gana políticamente con el chantaje? Se gana con el consenso», ha señalado. El primer ministro también ha dicho que «la austeridad ya no va a ser la ley para Europa» y ha dicho que pretenderá hacer su «plan político en cuatro años».

Grecia, oficialmente República Helénica, es un país soberano, miembro de la Unión Europea.

El lunes, Tsipras y los demás líderes europeos han llegado a un pacto para entregar 86.000 millones de euros a Grecia a cambio de una sucesión de reformas a las que Atenas se ha opuesto inicialmente.

En una entrevista con la tele pública, el primer ministro heleno lamentó esa “mala noche para Europa” y reconoció que “no cree” en el documento final, pero que tiene la “obligación” de aplicarlo. “La dura verdad es que una vía de un único sentido es impuesta a Greci”, apostilló.

El primer ministro heleno destacó que el pacto va a permitir atraer nuevas inversiones que ayuden al país a salir de la recesión y impedir el colapso de su sistema bancario.

Tsipras ha subrayado que asumirá la “responsabilidad” de sus decisiones y ha defendido que, en las condiciones actuales, Grecia no puede permitirse salir del euro. En este sentido, descartó que tuviese un “plan” escondo para recobrar el dracma.

El Gobierno griego ha presentado este martes la legislación que debe aprobar el Parlamento para hacer realidad el paquete de reformas, entre las críticas de decenas de diputados y que rompen la unidad en la coalición gobernante, SYRIZA.

En relación a estas discrepancias, Tsipras apuntó que no puede “presionar a alguien para hacer a algo que no quiere”, pero ha prevenido de que todo el mundo tendrá que ser “responsable” de la postura que adopte. Asimismo, cuestionó a quienes “desde una silla” esgrimen teorías basadas en la “pureza ideológica”.

Tsipras descartó, no obstante, la celebración de elecciones adelantadas, algo que incluso llegaron plantear desde su propio Ejecutivo. A este respecto, en el marco de una entrevista en la que ha dicho que espera aplicar su programa durante los cuatro años de mandato. ha afirmado: “No es mi intención”.