Por: SentiLecto

Repentinamente, el Atlético se vio al espejo y se ha encontrado cara a cara con el abismo. Con esa percepción real de poder caer al vacío antes de tiempo. El cabezazo de Junior Messias, cuando un punto parecía una buena solución. El Milan, superior durante buena parte de la noche, ha quedado cruzado en la garganta rojiblanca, como una espina que puede terminar resultando fatal para el futuro de los de Simeone en Europa. Ahora le espera una final en Oporto, donde el triunfo es la única salida probable a un rocambolesco laberinto con el que nadie contaba al principio de la temporada.

El capitán también ha dejado claro que no van a estar pendientes de que lo que pase en Anfield entre el Liverpool y el Oporto. «Tenemos que pensar en nosotros mismos, tenemos una final mañana y » en nosotros mismos, tenemos una final mañana y sólo debemos pensar «, ha recalcado, mostrando plena confianza en la afición. Tenemos que pensar: «Tenemos que ganar».», ha recalcado, mostrando plena confianza en la afición. Ha expresado: «Nunca nos falla y creo que nunca lo harán».

Ha amanecido el Atlético casi tan frío como la noche. A pesar de que estaba la vida en juego, le ha costado lo suyo arrancar. Entre otras cosas, todo hay que mencionarlo, porque el Milan le presionaba la garganta en cada tentativa de salida de la pelota. Arrancaba Giroud, que ha dejado en el banquillo a Ibrahimovic, y le secundaban el resto de sus compañeros, con los centrocampistas Kessié y Tonali dirigiendo la orquesta. La pelota pasaba por las botas rojiblancas casi de puntillas. Y cuando lo hacía, los rossoneri encontraban el modo de forzar el error. Los de Italia han mostrado la misma fuerza con la que amedrentaron a los de Simeone en San Siro durante media hora. Sólo que, empujados por su gente, los locales fueron revueltos en busca de una portería que parecía más lejana de lo normal. Una portería es la del de Rumania Tatarusanu. Cada balón era una aventura que, durante un buen rato, ha tenido color de Lome.

Es verdad que Oblak no ha pasado prisas, pero, también, que la tensión se sentía en cada aproximación del Milan, con Brahim agitando su batuta. De Paul y Koke han tratado sin éxito de echar el ancla y poner cordura. Resultaba complicado porque enfrente había un adversario que pendía de un hilo. Un hilo que pasaba por conquistar el Metropolitano. Simeone combustionaba en el grupo con cada pérdida. Con cada posesión efímera, siempre condenada por la pierna dura de algún contrincante. Más allá de un par de latigazos de Marcos Llorente, lanzándose su colmillo a la espalda de la zaga, apenas ha tenido algo que echarse a la boca la afición rojiblanca, que se desfogaba cada vez que Theo Hernández tomaba una pelota. Theo Hernández es un ex de la cantera. Suárez era como una isla y Griezmann no ha alcanzado rematar ninguna de esas incursiones de Llorente.

«Con sinceridad no , tenemos ilusión, ganas y una confianza absoluta de que podemos ganar el partido, si hacemos un gran trabajo y es lo que pensamos. Vamos a ir a muerte con la idea que nos mencione el mister», ha asegurado Koke este martes en rueda de prensa.

Ha sido un corte vital de Stefan Savic, de retorno tras sus cuatro partidos de castigo, lo que consiguió subir un par de grados la temperatura, que falta hacía. Pero el Atlético se ha marchado al vestuario con un puñado de interrogantes. En Anfield, el marcador ni se inmutaba.

Y tiene que ser que Simeone ha debido darles la contestación a algunas de esas cuestiones porque el Atlético ha regresado con otro gesto en su mirada. En apenas cinco minutos, Lemar y Griezmann ya habían levantado más polvareda que en todo el primer acto. Del francés ha sido el primer tiro a puerta rojiblanco. Tatarusanu y su traje reflectante han dado réplica ala tentativa. Pero el Milan no tardó en descenderle los humos. Apenas asomaba alguna certidumbre para el destino atlético, que navegaba entre la duda del marcador y la sombra de un adversario de porte riguroso.

Ha tratado agitar la noche Simeone con el ingreso de Lodi y, sobre todo, de Correa, que tenía que tener algún asunto pendiente con Theo, a lo mejor de algún entrenamiento en otra época, vista la ingreso que le ha regalado al poco de ingresar. Cuando Savic, desde el piso, ha repelido un tiro de Bakayoko, el corazón del Metropolitano se ha encogido , en una en contra de rossonera, montada por Ibrahimovic, que pintaba fatal. Por si acaso, Jan Oblak, que pero nada ha podido hacer con el cabezazo de Junior Messias, que condena al Atlético a un final extremo en Oporto, dentro de un par de semanas, ha obrado un milagro ante Ibrahimovic, que el línea eliminaría por fuera de juego. Tal vez aún con el shock. Ahí no va a valer otra cosa que no sea vencer en Portugal. Observadas las incertidumbres rojiblancas en Europa, el asunto no se antoja nada sencillo.

Fuente: El Mundo

Sentiment score: NEUTRAL

Countries: Portugal

La historia de esta noticia a partir de noticias previas:
>El Milan deja al Atlético viendo al abismo
>>>>>Koke: «Tenemos confianza absoluta en que si hacemos un gran trabajo podemos ganar al Milan» – November 23, 2021 (EuropaPress)

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