Por: SentiLecto

Foto: Wikipedia – Bsharri

El Líbano acopiaba ya un año de maldiciones que colocó a la población alo margen del colapso y ala nación lo sumió en una profunda crisis tanto económica como social, antes de que una despensa de explosivos explotará en Beirut el martes.

Beirut[2]​ es la capital, la mayor ciudad y el principal puerto marítimo del Líbano.

El estallido de un depósito con 2.750 toneladas de nitrato de amonio almacenadas de forma insegura en la zona del puerto, ha ocasionado numerosos destrozos en la capital.

El número de muertos supera los 100 y los heridos agregan ya más de 4.000, aunque las cifras podrían incrementar, ha confirmado el Ministerio de Sanidad.

El daño y la devastación que ocasionó a kilómetros de distancia, dejaron a unas 300.000 personas sin casa, un tercio de ciudad se ha observado afectada y las autoridades reconocen que la área del puerto «dejó existir».

«Nunca es buen momento para que el miedo golpee una ciudad, pero para Beirut es difícil figurarse peor momento que éste», informa Rami Ruhayem, periodista de la BBC en Beirut.

Por otra parte, el corresponsal de la BBC en Medio Oriente, Jeremy Bowen, ha señalado que el desmentido de Israel «parece bastante creíble».

No es solo que el incremento de los contagios por coronavirus haya puesto a los hospitales en impedimentos para atender a los enfermos y ahora se afronten a la llegada de miles de heridos por la explosión.

O que cientos de personas se hayan observado desplazadas con sus casas reducidas a cenizas en cuestión de segundos. Líbano, que importa la mayor parte de su comida, cruza sus peores momentos desde la larga guerra civil que ha durado de 1975 a 1990. Su economía lleva casi un año en caída libre y crecen los miedos de que se produzca una situación de inseguridad alimenticia», asegura Ruhayem.

Todo el grano almacenado en el puerto, lugar del estallido, se perdió.

Agrega: «El impacto va a permanecer por mucho tiempo, cuando el shock desaparezca».

El estallido va a tener relevantes consecuencias económicas puesto que el aniquilamiento del principal puerto de la nación va a dificultar el suministro de comidas en el futuro.

La área del puerto era una de las más habitadas y pobres de la ciudad.

Esto se agrega a la crisis financiera y a la hiperinflación en la nación, que pasa por su peor crisis económica desde el final de la guerra civil.

Miles de personas se han observado empujadas a la pobreza y la situación causó en octubre los mayores reclamos antigubernamentales que la nación ha observado en más de una decenio.

Inclusive antes de que la pandemia de coronavirus a principios de este año, el Líbano parecía encaminarse a un colapso.

Su deuda interna en cuanto al producto interno bruto ha sido la tercera más alta del mundo.

El desempleo se ubicó en el 25% y casi un tercio de la población vivía por debajo del umbral de pobreza.

A finales del año pasado, también se ha desvelado que el Estado era completamente consciente de que el Banco Central estaba llevando a cabo un esquema financiero piramidal -también conocido como esquema Ponzi-.

La institución solicitaba prestado a los bancos comerciales a unas tasas de interés superiores a las del mercado para pagar sus deudas y mantener fijo el tipo de cambio de la libra libanesa en contra del dólar estadounidense.

«Me reuní con algunos de nuestros grandes generales y ellos parecen sentir que lo fue [un ataque]. Esto no ha sido un acontecimiento tipo un estallido industrial», ha señalado, y agregó: «Esto parece que ha sido, según ellos [los generales], lo van a saber mejor que yo, pero parece que piensan que ha sido un ataque, ha sido algún tipo de explosivo».

A la vez, iba creciendo un malestar entre la población por el suceso de que el gobierno no es capaz de dar ni siquiera los servicios básicos.

A los cortes de energía periódicos y la falta de agua potable se agregan una atención médica pública limitada y una de las peores conexiones a internet del mundo.

La situación pone de relieve las profundas separaciones en la sociedad de Libano, donde muchos ciudadanos acusan a la élite política dominante de acopiar patrimonio en vez de realizar las extensas reformas necesarias para resolver las dificultades de la nación.

Hace 1 año, la carencia de moneda extranjera ha llevado a la libra de Libano a una fuerte depreciación frente al dólar en un mercado negro que ha resurgido por primera vez en dos decenios, a principios de octubre de 2019.

Cuando los importadores de trigo y gasolina Cuando , los sindicatos han convocado huelgas. pidieron: «Se les pagase en dólares». los sindicatos han convocado huelgas.

Más tarde, otra maldición flageló ala nación.

Los incendios forestales desatados en las montañas de la parte occidental volvieron a poner de manifiesto la falta de fondos y el deficiente equipamiento de los bomberos.

Hace 10 meses, el gobierno ha propuesto nuevos gravámenes sobre el tabaco, el combustible y las llamadas de voz a través de servicios de mensajería como WhatsApp para incrementar sus entradas, pero la reacción violenta de la población ha obligado a cancelar las estrategias, a mediados de octubre.

Sin embargo, nada ha podido frenar la oleada de inconformidad acopiada durante años.

Decenas de miles de libaneses han salido a las calles, lo que ha llevado a la declinación del primer ministro apoyado por occidente, Saad Hariri, y su gobierno de unidad.

Los reclamos dejaron de lado inclusive el frecuente sectarismo político, algo que desde que ha terminado la devastadora guerra civil, no ocurría.

Hassan Diab es un ingeniero y académico de Libano que actualmente se desempeña como Primer Ministro del Líbano desde el 21 de enero de 2020, después de haber sido designado para el cargo el 19 de diciembre de 2019 por el presidente Michel Aoun.

«Líbano no podría cumplir con sus compromisos de deuda externa por primera vez en su historia», comunicó El Hassan Diab El recién.

Aseguró que sus reservas de divisas habían alcanzado un nivel «crítico y riesgoso» y que era necesario mantener las que quedaban para pagar las importaciones elementales.

Hace 5 meses, a raíz de las primeras muertes por covid-19 y el incremento de las infecciones, el gobierno ha impuesto un confinamiento obligatorio para frenar la propagación de la enfermedad.

Por un lado, esto ha obligado a los manifestantes antigubernamentales a abandonar las calles, pero por otro, ha agravado la crisis económica y ha expuesto las deficiencias del sistema de bienestar social del Líbano.

Muchos negocios se observaron obligados a despedir al personal o darles vacaciones sin salario y la brecha entre el valor de la libra libanesa en los tipos de cambio oficiales y la del mercado negro se ha ampliado.

Adicionalmente los bancos han endurecido los controles de capital.

La inflación ha agravado mucho más la situación de las familias, incapaces de adquirir ni siquiera los artículos para cubrir las necesidades básicas.

Los crecientes impedimentos económicos causaron nuevos disturbios.

Hace 4 meses, militares asesinaron a disparos a un joven durante un reclamo violento y varios bancos se los quemaron, en abril.

Mientras tanto, el gobierno finalmente ha aprobado una estrategia de recuperación con el que esperaba terminar con la crisis económica y obtener el voto de confianza del Fondo Monetario Internacional que debía aceptar un paquete de rescate por valor de US$10.000 millones.

Para los valores de algunas comidas se habían duplicado y el primer ministro, cuando las limitaciones de coronavirus empezaron a levantarse en mayo previno que Líbano estaba en peligro de caer en una «gran crisis alimenticia».

En el Washington Post ha escrito: «Muchos libaneses ya han dejado de adquirir carne, frutas y verduras, y pronto les va a resultar difícil pagar inclusive el pan».

La mayoría de los analistas apuntan a un factor clave: el sectarismo político.

Son grupos que se ocupan de sus propios intereses.

Líbano reconoce oficialmente a 18 comunidades religiosas: cuatro mahometanas, 12 cristianas, la secta drusa y el judaísmo.

Los tres principales institutos políticos -el presidente, el presidente del parlamento y el primer ministro- se fraccionan entre las tres comunidades más grandes en vista de un acuerdo que data de 1943.

Los 128 escaños del Parlamento también se fraccionan en partes iguales entre cristianos y mahometanos .

Es esta diversidad religiosa la que hace de la nación un blanco fácil para la interferencia de las potencias externas.

Así ocurre por ejemplo con el respaldo iranio al movimiento chiíta de Hezbolá, ampliamente estimado como el grupo militar y político más poderoso del Líbano.

Desde el final de la guerra civil, los líderes políticos de cada secta mantuvieron su poder e influjo a través de un sistema de redes de mecenazgo, cuidando los intereses de las comunidades religiosas que representan y brindando estímulos financieros, tanto legales como ilegales.

Líbano ocupa el puesto 137 de 180 naciones en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional de 2019.

La institución de control menciona que la corrupción «impregna todos los niveles de la sociedad» en el Líbano, con los partidos políticos, el parlamento y la policía percibidos como «los institutos más corruptos de la nación».

Fuente: BBC

Sentiment score: SLIGHTLY NEGATIVE

Countries: United States, Iran

Cities: Washington

La historia de esta noticia a partir de noticias previas:
>Beirut: por qué el Líbano está en crisis y el estallido le llega “en su peor momento”
>>>>>Líbano: qué se sabe de las causas de la devastadora explosión en Beirut que dejó decenas de muertos y miles de heridos – August 05, 2020 (EntretenimientoBit)
>>>>>>>>>Gran explosión en el puerto de Beirut durante el juicio sobre el asesinato del ex ministro Hariri – August 04, 2020 (El Mundo)

Entidades mas mencionadas en la noticia:

Id Entity Positive Negative Named-Entity Total occurrences Occurrences (appearances)
1 Líbano 30 310 PERSON 14 (tacit) él/ella (referent: Líbano): 2, Líbano: 6, el Líbano: 4, (tacit) él/ella (referent: el Líbano): 2
2 esto 0 20 NONE 6 (tacit) esto: 2, esto: 1, Esto: 3
3 país 0 0 NONE 6 el país: 6
4 gobierno 0 50 NONE 4 el gobierno: 4
5 guerra 0 15 NONE 3 la larga guerra civil: 2, la devastadora guerra civil: 1
6 Beirut 0 0 PERSON 3 Beirut: 3
7 Hassan Diab 0 0 PERSON 3 nombrado primer_ministro Hassan_Diab: 1, Hassan_Diab: 1, (tacit) él/ella (referent: nombrado primer_ministro Hassan_Diab): 1
8 bancos 0 0 NONE 3 los bancos: 1, varios bancos: 1, los bancos comerciales: 1
9 comunidades 0 0 NONE 3 las comunidades religiosas: 1, 18 comunidades religiosas: 1, las tres comunidades: 1
10 yo 0 0 NONE 3 Me: 1, yo: 1, (tacit) yo: 1