Por: SentiLecto

Foto: Wikipedia – MG Eduardo Zapateiro Altamiranda

Espionaje ilegal, corrupción y abusos de derechos humanos: los escándalos en el ejército colombiano no hicieron sino acopiarse durante el último año.

Y en la última semana incluyeron un nuevo delito: abusos sexuales a menores de edad.

El caso de la violación de una nena de la comunidad aborigen Embera por siete militares que se han declarado culpables parece haber abierto una caja de pandora.

Siete militares han reconocido culpa por la vejámen este jueves y se encuentran «tras las rejas» , según comunicó el fiscal general Francisco Barbosa.

Los medios de comunicación han destapado demandas de violaciones de militares a nenas en otras dos comunidades aborígenes, desde que se dio a conocer.

«Se investigan 118 casos de presunto abuso sexual en los últimos cuatro años por parte de integrantes de las Fuerzas Armadas», comunicó Eduardo Zapateiro El miércoles,. Eduardo Zapateiro es el comandante del ejército.

Eduardo Enrique Zapateiro Altamiranda es un oficial General del Ejército Nacional de Colombia.

Pero, en una nueva referencia a la teoría oficial de que los oficiales criminales son «manzanas podridas», Zapateiro rechazó la «sistematicidad» de violaciones a menores en el ejército.

Zapateiro, luego de comunicar medidas de precaución y capacitación para impedir estos delitos, cuya investigación, repitió, está en manos de los entes de control estatal. mencionó: «Un comportamiento individual no puede estigmatizar al resto de los militares que prestan su servicio militar obligatorio de la mejor forma».

Los abusos sexuales se agregan a otros escándalos que sacuden a una de las Fuerzas Armadas más grandes de América Latina.

A principios de este año, la revista Semana ha denunciado una red de venta de armas del ejército a diversos grupos armados ilegales y ha revelado que la unidad de inteligencia ha hecho seguimiento y perfilamiento ilegal de periodistas, opositores y juezas.

Hace 8 meses, la fuerte represión de la policía a los reclamos ha cuestionado la legitimidad de las Fuerzas Armadas y un bombardeo a un campamento de combatientes ha dejado al menos siete nenes fallecidos y al entonces Guillermo Botero sin cargo, en noviembre adicionalmente. Guillermo Botero es ministro de Defensa.

Cada caso tiene sus peculiaridades y es difícil meterlos en la misma bolsa, han coincidido especialistas consultados por BBC Mundo. Pero revelan una crisis en unas Fuerzas Armadas que ya en el pasado han incurrido en masacres, corrupción y complicidad con narcos y paramilitares, pero que pretenden, hace al menos 15 años, adaptarse a los estándares internacionales de estima a los derechos humanos.

Una tentativa que, hasta el momento, ha sido fallido.

La firma del acuerdo de paz y la desmovilización de las Fuerzas Armada Revolucionarias de Colombia , la guerrilla más grande de la nación, ha marcado un previamente y un después para el ejército.

Un especialista y exfuncionario que solicitó anonimato por sus funciones de asesoría militar. mencionó: «Eso quebró a las Fuerzas Militares». «No solo porque fraccionó a comandantes entre los pro-acuerdo y los anti-acuerdo, sino porque les ha quitado el objetivo común de pelear en contra de las FARC».

Una parte de la cúpula militar, en especial aquella que entró al liderazgo con el gobierno actual de Iván Duque, ha mostrado incredulidad al acuerdo por diversas causas: porque no confiaban en las FARC, porque pedían su judicialización como criminales o porque temían que la justicia transicional juzgase a los militares al mismo nivel que a los combatientes.

Lo especialista, que atribuye a estas separaciones el incremento de filtraciones de delitos a los medios menciona: «Grupos de complicidad entre ellos, figurarsese cuando esto está también mediado por diferencias ideológicas sobre algo tan profundo como la paz con la guerrilla, si en todos los ejércitos del mundo se crean clubes militares».

María Victoria Llorente, directora de la Fundación Ideas para la Paz y especialista en seguridad, lo observa parcialmente diferente: «Más que las separaciones internas, que las ha habido, yo creo que la manipulación de la área seguridad durante el procedimiento, y la necesidad de no generar una mayor ruptura ahí dentro sino de tener a los militares a bordo del acuerdo, ha sido una determinación política de no ver qué está pasando allí y que calmó los engranajes de control y revisiones dentro del instituto».

Todos los especialistas consultados coinciden en que ninguno de los recientes escándalos es inédito. De hecho, abusos sexuales en el marco del conflicto armado ha habido no solo de militares, sino de guerrillas y paramilitares.

«La diferencia ahora es que el ejército no tiene un discurso, y eso se tradujo en una falta de mando que desmoralizó a sus integrantes y desinstitucionalizado a la organización», menciona una exfuncionaria y consultora en Defensa que solicitó anonimato «porque tengo que cuidarme; es parte de lo que está pasando». 2. Una nueva sensibilidad social

Se estimaba un atentado antes del procedimiento de paz, que ha terminado con 60 años de guerra entre el Estado y las FARC, cuestionar a las fuerzas militares en Colombia a la democracia al establecimiento,.

«Estos delitos pasaban previamente, pero ahora son visibles», menciona Ariel Ávila, investigador que denunció algunos de los casos de abuso sexual. «Porque los de Colombia les hemos perdido el terror a las Fuerzas Militares».

Ávila agrega: «Parte de la causa por la que militares acuerdan violar a una nena aborigen es que «sienten que tienen impunidad, de que nadie los va a penalizar porque el ejército es intocable»».

Eso, al parecer, ya no es así.

El llamado Paro Nacional del año pasado, una ola de reclamos con demandas culturales, políticas y económicas, ha mostrado una sociedad civil activa que previamente o no existía o no se pronunciaba.

«Estoy seguro que este tipo de prácticas han sucedido en el pasado, pero la sensibilidad pública era menor; estamos en la época del #metoo, de las redes sociales; la voluntad de denunciar es mayor; los patrones culturales estánmodificandoo»,mencionae uno de losespecialistass militares, queadicionalmentes es sociólogo.

A diferencia de la mayoría de Fuerzas Armadas, las colombianas están militar y doctrinariamente estructuradas para pelear en contra de un enemigo interno en vez de prepararse para una amenaza externa.

Y una de las deudas del acuerdo de paz, coinciden los cuatro especialistas consultados, es una reforma de fondo que además de darle línea a las Fuerzas Armadas, establezca engranajes judiciales y pedagógicos para impedir delitos como los que ahora hacen escándalo.

Ávila asegura: «Es urgente una reforma en cuatro aspectos». «Cambiar la doctrina que se basa en la idea de un enemigo interno, modificar el procedimiento de reclutamiento, crear un currículo con pilares y no solo cursos en materia de género y derechos humanos y robustecer los sistemas de control interno».

«Pedimos a la Fiscalía acelerar el procedimiento investigativo para que se haga justicia. Este es un caso que merece la condena social, tenemos que actuar con rapidez y coherencia para defender los derechos de las nenas, nenes, adolescentes y mujeres. Es el momento de aplicar la cadena perpetua», ha indicado la autoridad.

El comandante Zapateiro mencionó en su rueda de prensa que la reforma debe pasar por la llamada Doctrina de Damasco, una guía de comienzos militares recomendada por la Organización del Tratado del Atlántico Norte que Colombia albergó en 2016 pero cuya implementación sigue naciente.

El consultor militar menciona: «Eso, si se aplica, es una revolución para las Fuerzas Armadas, porque implica pasar de ser un ejército de contrainsurgencia hacia un ejército post-acuerdo y tiene consecuencias en cuestión de armamento, entrenamiento y doctrina».

En alusión al surgimiento de las disidencias de las FARC, el fortalecimiento del Ejército de Liberación Nacional y la emergencia de otros grupos armados agrega: «La dificultad es que la paz no se consiguió».

Agrega: «El ejército, quiera o no quiera, ha tenido que mantenerse inmerso en un conflicto que no ha terminado».

Fuente: BBC

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Countries: Colombia

La historia de esta noticia a partir de noticias previas:
>Crisis en el ejército de Colombia: 3 claves que informan por qué una cacerola de escándalos fue destapada en las Fuerzas Armadas
>>>>>Violación de militares a menor: el abuso sexual colectivo a una niña indígena en Colombia que coloca a sus fuerzas armadas en un nuevo escándalo – June 25, 2020 (BBC)

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