El nuevo imam de Ripoll: “¿Cómo es probable que no se sospechase de un imam como Es Satty?”

Por: SentiLecto

Recuerda que era por la mañana. Cuando ha recibido la llamada, mohamed El Onsri se encontraba de vacaciones en su Marruecos natal. Sucedió hace 11 meses. Una voz que había conocido en Rosas, el municipio de Germany donde residía por entonces, le brindaba el puesto de imam en Ripoll, que , de 61 años, mide 1,70, lleva barba de tres días canosa y balbucea el castellano. Otros probables candidatos ya habían declinado la oferta a causa de los acontecimientos que habían ocurrido ese mismo verano. El Onsri, sin embargo, no ha dudado: «Jamás me he separado del buen sendero». Nos recibe en la mezquita Annour, Abdelbaki Es Satty el hombre que engañó y ha aleccionado a un grupo de jóvenes para que cometiesen, el pasado 17 de agosto, los atentados de Barcelona y Cambrils. Abdelbaki Es Satty es templo en el que predicaba su predecesor.

«Nada más llegar, lo primero que han hecho ha sido solicitarme el DNI. Fui examinado tres o cuatro veces por Policía Nacional, Local… todos. Querían verificar que no tuviese antecedentes o que no tapara algo. Pero estaba tranquilo, estoy limpio», rememora el líder espiritual, que comprende tanta exhaustividad. La huella que ha dejado Es Satty aún persiste tanto en la mezquita como el propio pueblo. Ambos nunca se han llegado conocer en persona pero, por lo que le contaron de él, hay muchas cosas que no le cuadran.

“En las bases de datos figuran los antecedentes penales de todos. Lo normal sería que hubiera los datos, que parece ser que no existían. No deja de ser sorprendente”, ha indicado ayer Buch.

«¿Cómo es que nadie ha sospechado? Siempre le menciono a los papás que tienen que enseñar a sus hijos la religión buena en la casa. Cuidar a dónde y con quién van… Yo soy imam y no por ello puedo coger a un chico de 17 años y llevármelo a mi casa. Todo se tiene que hablar dentro de la mezquita, en público, para que el resto lo oiga y también pueda aprender. Los papás deberían haber sospechado. Pero sólo es mi pensamiento», sostiene el veterano religioso.

Padres y madres con los que ya habló, y en los que ha observado cómo el dolor y la pena iniciales fueron dejando paso a una aparente normalidad. Concretamente El Guazy Hychami y Omar Abouyaaqoub, progenitores que han perdido a dos hijos cada uno, retomaron el uso de ir a rezar al templo, una costumbre que han desatendido tras los atentados.

Al que más le ha costado volver ha sido al segundo de ellos, papá de Younes, el joven que conducía la furgoneta que arrolló a decenas de transeúntes en La Rambla. «Había perdido la confianza en los imames. Eso es malo. Así que me he presentado en su casa junto con otros miembros de nuestra comunidad. Hablamos con él y le persuadimos de que volviese, que le haría bien», informa El Onsri. Para él, su predecesor en ningún momento ha querido enseñar el Corán: «Quería asesinar. Eso no era religión… Era todo falso».

El nuevo guía mahometano no es un imam al empleo. Cuando tenía 26 años, sólo había ejercido como tal una vez, en Marruecos. Ha estado activo poco más de 24 meses. Se cansó de los chismorreos y de las falsas palabras que cuando abandonaban el santuario, le consagraban algunos feligreses. Algo que también le está comenzando a ocurrir en Ripoll. «Siempre hay alguien que habla mal de uno. En las mezquitas no todas las personas que hay son buenas. Hay quien viene a rezar conmigo y después menciona cosas incómodas de mí… Pero toca soportar», sostiene, sin dejar nunca de sonreír.

Se lo toma con la filosofía del que ya dimitió una vez y no ha tenido dificultades en seguir ganándose la vida. Durante las tres decenios que ha estado lejos de las enseñanzas religiosas ha trabajado, sobre todo, de albañil y de labrador. , insiste, mientras se sube un poco la chilaba dejando ver su estanciero: «Soy un hombre normal». Aunque no ejerciera de imam, casado y papá de cinco hijos jamás dimitió, resalta, a la enseñanza del Corán: «No dejé nunca de tenerlo en la cabeza».

Eso le ayudó a ganarse la estima de la comunidad mahometana de Ripoll. Nada más aterrizar en la mezquita, y una vez solventados todos los controles de seguridad, El Onsri ha debido superar otra prueba todavía más compleja. Una fortuna de bautizo de fuego: predicar sin ver el libro sagrado. «No me ha costado demasiado, lo iba leyendo en mi memoria. Repaso el Corán mentalmente todos los meses para que no se me olvide», enfatiza. Por esa causa, por su ferviente fe, el nuevo imam se muestra optimista con el futuro. Es consciente de que tanto Ripoll como la propia mezquita están vinculadas a la palabra terrorismo, pero no va a ser por mucho tiempo, sentencia: «Ahora yo estoy aquí».

Por esta causa, ha denunciado que los Mossos aún no tengan acceso a las bases de datos de las policías europeas y que no se estén cumpliendo los acuerdos de cooperación fijados en la última Junta de Seguridad, entre ellos incorporar a la policía catalana en el Centro de Inteligencia en contra del Terrorismo y el Crimen Organizado .

Todo son incógnitas en lo referente a cómo el imam Abdelbaki Es Satty consiguió engatusar a la ya conocida célula de Ripoll. Eran inteligentes, trabajadores y atentos, mencionado por todos aquellos que les habían observado crecer. «Moussa, por ejemplo, no asesinaría ni a una mosca. Sigo sin creerme que fuesen ellos. Eran como mis hijos. Cuando observé el vídeo de Cambrils, en el que la Policía les dispara y aun así se levantan y siguen andando… Debían de ir drogados», supone Mohamed, un vecino próximo a la familia Oukabir. Carlos era un buen amigo de alguno de ellos: “Siempre estaban en casa jugando a la Play”, recuerda, sin poder contener las lágrimas. Carlos es su hijo.

Para gran parte de la cercanía existen dos malos en este film: el imam, cerebro de la operación, y el Estado, al que tachan de cómplice a causa de su «permisividad» -es la tesis amparada por una extenso área del independentismo-.

Los jóvenes han sido meros instrumentos para alcanzar las finalidades de Es Satty. «Para mí, los actos de estos chicos no han tenido nada que observar con la religión. Iban a su bola, inclusive algunos consumían todo tipo de drogas. Aunque tal vez ese ha sido la excusa que usó Es Satty para manipularles. Si querían redimirse, es Satty Tal vez les mencionó: ” por haberla liado tanto en el pasado, tenían que cometer aquellas acciones”. Como ellos no habían leído el Corán y la figura del imam es como la de un segundo papá, se han fiado», estima Annour, un viejo conocido de los autores materiales de los atentados.

Los progenitores siguen siendo, un año después, víctimas para algunos y responsables para otros. Al opuesto de lo que piensa Annour o el nuevo imam, Hassan no cree que éstas tuviesen causas para sospechar: “Ahora es muy fácil mencionarlo. Hassan es amigo de las familias. Pero en aquellos meses, que sus hijos abrazasen la religión y pasasen tiempo con el líder espiritual era una bendición para los papás. Presumían de ello, inclusive».

Fuente: El Mundo

Sentiment score: NEUTRAL

Countries: Spain

Cities: Barcelona

La historia de esta noticia a partir de noticias previas:
>El nuevo imam de Ripoll: “¿Cómo es probable que no se sospechase de un imam como Es Satty?”
>>>>>Mossos admiten un “error” en un informe porque sí sabían que el imam del 17-A tenía antecedentes – August 10, 2018 (El Mundo)
>>>>>>>>>Los Mossos hallaron datos del imam en Alcanar horas antes del 17-A – August 09, 2018 (El Mundo)

Entidades mas mencionadas en la noticia:

Id Entity Positive Negative Named-Entity Total occurrences Occurrences (appearances)
1 yo 30 0 NONE 17 me: 3, mí: 2, yo: 1, Yo: 1, (tacit) yo: 10
2 imam 30 0 NONE 5 imam: 2, un imam: 1, el imam: 1, el nuevo imam: 1
3 hijos 20 0 NONE 4 mis hijos: 1, dos hijos: 1, sus hijos: 2
4 padres 0 0 NONE 4 Los padres: 1, los padres: 3
5 hombre 0 160 NONE 3 el hombre: 2, un hombre normal: 1
6 eso 50 100 NONE 3 Eso: 3
7 cosas 0 80 NONE 3 cosas molestas: 1, muchas cosas: 2
8 progenitores 15 40 NONE 3 progenitores: 2, Los progenitores: 1
9 líder 150 0 NONE 3 el líder espiritual: 3
10 religión 60 0 NONE 3 la religión: 1, la religión buena: 1, religión: 1