Por: SentiLecto

A menudo lo olvidamos, pero En 1 mes, Messi, que ha aglutinado en un puñado de minutos todas esas emociones que acostumbran a marcar nuestras vidas, va a cumplir el próximo 24 de junio. Por entonces ya habrá acordado qué hacer con su vida después de haber protagonizado una de las mejores carreras de siempre por parte de un futbolista. Ya va a haber tiempo para recrearse en el anochecer porque, al menos por el momento, el argentino sigue caminando -qué sarcasmo en un deporte que se arrima cada vez más a los deportistas- y acarreando a sus compañeros en la tormentosa pelea por la Liga. En cada alarido barcelonés encuentra una última causa para seguir creyendo. La desesperación, al observar cómo en su pie izquierdo han anidado todos esos diablos que acostumbran a esperarle en el punto de penalti. El sosiego, al poder aprovechar una segunda ocasión, ese por la que pelearon Busquets y Pedri. Y el arrebato, al liberar toda la tensión acopiada con el libre directo que permitía al Barcelona levantar por fin el partido. Ya marcó el rosarino 50 faltas con el primer equipo azulgrana. Estadísticas que, a estas alturas, sólo se enumeran. Ni siquiera sorprenden.

El padecimiento del Barcelona, pedido hasta el final por Carlos Soler, contestó a males ya conocidos. En el primer acto, una vez más, ha languidecido en el ataque estático y ha sido incapaz de descifrar el entramado defensivo del adversario, donde Javi Gracia contestó al sancionado Koeman con la idea de los tres centrales. Aunque ha sido en la segunda parte, ya con los jugadores agotado e incapaces de alcanzar las coberturas, cuando los sucesos empezaron a acopiarse en un guion sin aparente sentido. Y, por supuesto, mucho más estimulante. Cuanto más sorprende, más entretiene el fútbol.

El Barça se observó por detrás en una acción en la que uno pudo evocar aquel mítico gol de John Terry en Stamford Bridge ante el blocaje de Carvalho a Valdés que el árbitro Pierluigi Collina nunca previno. El valencianista Correia, mucho más disimulado, molestó a Ter Stegen en el Sector pequeña. El arquero ha quedado arrodillado y Paulista, solo, ha rematado a gol con extrema satisfacción. Lenglet, en su línea diabólica de la temporada, había sido incapaz de seguir la marca. El central francés no enhebra descuidos. Simplemente es consecuente con un derrumbe en su desempeño que le evita arrimarse a una mínima fiabilidad. Ni siquiera parece capaz de mejorar a Umtiti, a quien reemplazó tras el calamitoso partido de su compatriota en el fracaso ante el Granada.

Aunque la noche ha dado para muchos más errores individuales. Como el de Toni Lato, condenado por su entrenador a ser el tercer central, y que ha estirado el brazo cuanto ha podido para impedir una subasta de De Jong. Aunque sea propulsándose desde la segunda línea, a falta de arietes es el holandés quien mejor representa la función de nueve. La lengua gestual de Messi ya adelantó la escasa potencia de su lanzamiento, manso ante su ex compañero Cillessen. Contesta del argentino, aunque el meta del Valencia ya nada ha podido hacer ante la. A partir de allí, el Barcelona empezó otra vez a creer en el campeonato. Aunque fuese tirando de fe.

A su vez, un traspié ha sido suficiente para oler a chamusquina. Dos hubieran sido un suicidio. El Granada le ha arrebatado al Barcelona el sueño de enfilar las tres últimas semanas del campeonato con la ventaja del líder y, si quería que el título pasase por sus manos, con ello, le ha condenado a la perfección. El Valencia le ha obligado a sudar para tener la ocasión de encaramarse al liderato en la última curva antes de la meta. Con el duelo ante el Atlético a la vista, hubiera sido imperdonable fallar ante un adversario que no se fía de sí mismo, que mantiene algún arresto de lo que ha ido pero que juega en otra dimensión.

Hace 1 mes, los besos no tenían por qué ser siempre largos y propagandísticos, el domingo 18 de abril. Los fugaces, los que se dan casi a escondidas, eran los que conmovían. Y erizaban la piel.

Griezmann, que marcó cuatro goles en las últimas cuatro jornadas, insólito héroe en esta recta final en la que Dembélé redescubrió el olvido, ha puesto a los azulgrana por delante gracias a que De Jong es capaz de rematar todo lo que llega desde lo margen de Jordi Alba. Y antes de que los azulgrana reclamasen un penalti por mano de Diakhaby, Messi ya había dejado una nueva huella con un tiro de falta a la red. La reconciliación ya podía ser completa.

Por otra parte, en ese momento, ya no ha habido quien detuviera a los azulgrana. A trompicones y presionando los dientes tenían que luchar para no quedarse desenganchados de la disputa por el título. Cuando los adversarios resisten, el empate no sirve a estar alturas del campeonato, menos , aunque sea también con varios golpes de patrimonio.

Tal vez no exista mayor bendición para este Barça que sentirse vivo.

Fuente: El Mundo

Sentiment score: NEUTRAL

Countries: Grenada

La historia de esta noticia a partir de noticias previas:
>Messi contiene a sus diablos
>>>>>Messi sujeta la Liga – May 02, 2021 (El Mundo)

Entidades mas mencionadas en la noticia:

Id Entity Positive Negative Named-Entity Total occurrences Occurrences (appearances)
1 Barcelona 30 0 ORGANIZATION 7 el Barcelona: 3, (tacit) él/ella (referent: el Barcelona): 4
2 Griezmann 160 60 PERSON 4 Griezmann insólito héroe en esta recta final en: 4
3 vez 0 0 NONE 4 otra vez: 1, una vez: 1, cada vez: 1, su vez: 1
4 Messi 40 15 PERSON 3 Messi: 3
5 argentino 0 0 NONE 3 el argentino: 3
6 azulgrana 0 0 NONE 3 azulgrana: 3
7 el Granada 0 70 PLACE 2 el Granada: 1, El Granada: 1
8 y el arrebato a el liberar toda la tensión acumulada con el libre directo 150 60 NONE 2 Y el arrebato a el liberar toda la tensión acumulada con el libre directo: 2
9 rival 0 40 NONE 2 un rival: 2
10 demonios 0 20 NONE 2 todos esos demonios: 2